Mi historia con ella.


           

            Ella empezó siendo mi amiga, compañeros de clase, sin un mayor vinculo que nos uniera, nos presentaron, nos caímos bien, compaginamos desde el primer día como amigos, o como algo más, realmente no lo sé. Establecimos una amistad bonita, confesiones, confianza, juegos, chistes, diversión, todo lo que generalmente pasa entre amigos, luego de un tiempo, los juegos empezaron a tornarse un poco más íntimos, la pasión empezó a brotar por nuestra piel, se notaba que había algo más que una simple amistad.
            Un día, por cumplir un reto, nos besamos, ahí empezó lo que más tarde sería un gran amor. Fue un beso que no se tornó incomodo ni de mal gusto, no fue forzado, ni siquiera pareciera que hubiese sido un reto, fue el beso más espontaneo que había dado en mi vida, fue sencillo, pero vital para lo que más adelante sentiría por ella.
            Luego intentamos tener una relación, pero por mi culpa no funciono, seguimos siendo amigos, pero ahora nos gustábamos, nos gustábamos mucho, pero simplemente ya no se podía, yo tenía una relación y ella también, yo me volví amigo de su novio y se me tornaba incomodo ver como se besaban, pero me hacía feliz saber que era feliz. Paso mucho tiempo y me acostumbre a verla con él y ella se acostumbró a verme con ella, nos distanciamos un poco, pero no dejamos de ser amigos, compañeros y hasta consejeros uno del otro, siempre nos llevamos bien. Ella termino con él por una infidelidad, estaba triste, decepcionada, molesta y con un sentimiento de dolor y frustración muy grande, yo estuve ahí para ella, apoyándola, escuchándola y viéndola llorar, sus ojos cristalinos me generaban ganas de besarla nuevamente, así como la primera vez, mirarla a los ojos y decirle que todo estaría bien, que no llorara, que yo estaría siempre ahí… Pero no fui capaz, no fui capaza en ese momento y solamente la escuche y aconseje, hasta que al final del día no pude contener la pasión que yacía dentro de mí y la bese, un beso rustico, pasional, sin delicadeza, pero sincero, solo me miro y me dijo: “Sabia que lo harías.”
            Nos empezamos a ver más seguido fuera de clases, iba a mi casa, hablábamos, nos divertíamos, comíamos, la pasábamos bien, muy bien, y así como la pasábamos tan bien nuestra piel se debilito ante las caricias y los besos del otro, la pasión nos pasó por encima, empezamos a tener calor y a sentir que la ropa estaba de mas, nuestras prendas cayeron al piso y nuestros cuerpos en la cama, su cuerpo me parecía magnifico, estaba repleto de lunares, pecas y manchas que lo hacían parecer el universo, a través del cielo, a plena luz de la luna. Nos unimos en cuerpo y alma por primera vez y es como que si estuviéramos destinados a que eso pasara y como que si el mismo destino no dejara que acabara jamás.
Después de ello el sentimiento se hizo más fuerte, la pasión más intensa y la necesidad, más grande, pero yo aún mantenía mi relación, una relación que desde hace meses, antes de que esto pasara, se había convertido en una rutina y el amor paso a ser costumbre, ya yo sentía algo por alguien más, mi relación para mí se había vuelto secundaria, solo me importaba ella, esa niña que con mil defectos me enamoro y me mostro que a veces perdemos oportunidades grandes para ser felices solo por no arriesgarnos…
            Yo quería terminar mi relación, no porque había otra persona, sino que ya la relación no daba para más, detesto las monotonías y pleitos innecesarios, las mentiras  y los engaños, así como yo había fallado mi pareja también lo había hecho y ya era tiempo de terminar con eso, pero me costó, soy una persona a la cual no le gusta culminar los ciclos, si, es mi error, pero los errores se corrigen, pero no lo hice y eso llevo a perder a la mujer que había dejado de querer y había empezado a amar… Debido a que no me arriesgue, la perdí, y ahora solo me toca recordarla y ser feliz a través de fotos y recuerdos que solo viven en mi memoria, ya no soy feliz, ya nada es igual, el cigarro no me calma las ansias y ahora el café me sabe a agua, perdí el apetito, el optimismo y las ganas, mi pasión se fue con ella así como nuestra historia, así como mi historia con ella…


                              

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